lunes 8 de junio de 2009

CAZADORES DE FELICIDAD















Una tarde de junio, de lluvia, en la ventana,
cuando sólo apetece no sufrir ni pensar,
dormido está el silencio, la soledad callada,
los ojos se entrecierran y es muy dulce llorar.

2 comentarios:

Chiqui dijo...

Lo mejor, para mí, tus poesías. Yo te RETO a una que sea alegre, a ver qué tal

NifuNifa dijo...

bellisimo

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