
Estaba anoche Jiménez
sentadito en la salita
viendo la televisión
a solas con su colchón
(y bebiendo una mijita
de mojito).
Se escuchaba una canción
que venía de Levante
fuerte, caliente, vibrante,
y él palpaba su colchón
todo lleno de puntitos
(y bebiendo una mijita
de mojito).
Recordaba un revolcón,
de una noche bilbaína,
y de la televisión
llegaba una sonatina
que le agobiaba un montón,
y bebiendo una mijita
de mojito.
oyó rugir a un león,
se preguntó: "¿qué delito
habré cometido yo?",
(y bebiendo una mijita
de mojito).
"O fabuloso" le habló
y le dijo "Manolito:
no habernos puesto a los dos,
ése ha sido tu delito",.
Del Nido en su habitación
repetía "sí o sí"
con un raro frenesí
como si fuera delito
decir "tal vez" o " quizás".
"Yo quiero más, quiero más",
gritaba con voz de lito.
Y Manolo, en su garito,
miraba televisión
acariciando el colchón
(y bebiendo una mijita
de mojito
que de mijita en mojito
se convirtió en colocón).
¡Y eso sí que no es delito!.

1 comentarios:
¡Muy bueno!Esto lo único que demuestra es que David nunca será Goliath. Y que los ladrones de guante blanco (y rojo, en este malayo caso) no pueden con los grandes... de verdad. Ni con todo el dinero de Marbella. D.E.P. Manolito Cateto y Caralenteja.
A.L.M.G.D.R.B.B.
A.J.F.C.
¡Y que viva don Manuel!
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