Decimosegunda carta.
D. Benito, 11 del 04 del 010
Sr.: Dr.: del "Hora de Sevilla":
Ya ha sido mi juicio, sr.: dr.:,
Le escribo desde el exilio en mi Villa Natal, D. Benito, con voz campanuda y la prohibición de acercarme a Martín Martín Natividad, la Nati (14 ya: mocita) más de 10.000mts2 (?).
La semana que viene comienza la famosa feria de abril sevillana, ¿se acuerda vd.:?, fue en ella donde nos conocimos, hace 1 año ya (nos conocimos ella -Martín Martín Natividad, la Nati ,14 ya: mocita- y yo, vd.: y yo, no, vd.: y yo no nos conocemos, bueno, vd.: me conoce por carta y yo le conozco a vd.: por fotos).
Llorar no lloro. ¿Para qué?. Además, sr. dr.:, igual que a vd.: se me han secado las lágrimas.
Tampoco me toma las pastillas. Y bebo, no tanto como vd.:, sr.: dr.:, pero beber, bebo un montón. Mi hermano lo ignora (en realidad lo ignora TODO, sr. dr.:) y asegura a todo el mundo con voz cavernosa que estoy mucho mejor.
¡Claro que estoy mucho mejor!, ¡mucho mejor que él, el de voz disonante!. Y otrosí ¿quién es todo el mundo?. Yo se lo diré, sr.: dr.:, por si no lo sabe y para que todo el mundo lo sepa, sr.: dr.:: Martín Martín Natividad, la Nati (¡14 ya: mocita!).
Testificó en mi contra, sr.: dr.:, dijo cosas horribles con voz estridente, sr.: dr.:, mas no me importa: por las noches se oye en toda La Serena, bajo el cielo lustral de la plimavera la voz lastimera (quebradiza) de un hombre que canta así:
"Sabes m jor que nadie
que me f llaste,
que lo que pro etiste
se te lvidó,
sabes a ci ncia cierta
qu me engañaste
au que nadie te amara
igual que y .
Éc ame a mí la culpa
de o que pasa,
cúbrete t la espalda
con mi do or,
que allá n el otro mundo
que en v z de infierno
que teng s gloria
que una nube
de m memoria
te dé mpresión".
E iré + lejos (plus ultra): escribiré con voz de fuego helado (inefable pulsión) 1 poemario que se llamará valientemente "Entre los muslos del pederasta". En 6tinas reales. ¿Me lo querrá publicar, sr.: dr.:?. El aliento de Nabokov + Chejov + Antonio Leonor Machado sopla y humedece sus vírgenes páginas blancas.
En voz baja
Duque Luque, Isidoro